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Refugio de mi Alma

Descubrí su blog...

Ayer descubrí su blog... Supongo que la echaba de menos y quise saber de ella. Parece que en el google se puede encontrar todo lo que se quiere. Así que no hice otra cosa que poner su nombre y su profesión y allí apareció ella, en el primer lugar de todos.

Lo primero que me ocurrió es que me dió un vuelco el corazón, no esperaba encontrar algo así y mi primera reacción fue una mezcla de sorpresa, temor y alegría.

Sorpresa porque no esperaba que pudiera volver a encontrarla; temor porque quizá estaba haciendo algo prohibido, algo que ella seguramente no querría que supiera y una alegría enorme porque eso me permite  volver a saber algo de ella en el plano personal y profesional.

Empecé a leer su blog con mucho interés y atención, es un blog dedicado exclusivamente a su profesión y está muy trabajado y muy completo, teniendo en cuenta que hace poco que lo ha comenzado, se ve que se lo está tomando con mucho interés y le está dedicando mucho tiempo.

El leer su blog me ha permitido saber que tiene un nuevo trabajo y saber que se encuentra bien, fuerte, ilusionada y positiva y eso me hace llevarme una alegría enorme.

Por otra parte me ha hecho darme cuenta de que nuestros mundos son muy diferentes, que sus intereses a nivel profesional no tienen nada que ver con los míos y eso ya lo sabía pero me ha hecho ver que quizá seamos más diferentes de lo que pensaba.

La alegría inicial dió paso a una gran tristeza, a sentir un vacío enorme por su ausencia, por no poder decirle nada, por no poder estar con ella, lágrimas de rabia y de impotencia. No quiero hacerla daño, no quiero convertirme en un ser obsesionado con ella que se pone pesado y no la deja en paz. Quiero que sea feliz y para ello nada mejor que apartarme de ella y dejarla tranquila.

Por lo menos tengo la alegría de que podré seguir sabiendo de ella, de cómo se encuentra y yo con eso ya me conformo, trataré de no obsesionarme ni caer en la tentación de decirle nada ni de forma anónima ni haciendome pasar por nadie porque eso no haría otra cosa que hacerle daño a ella y hacerme daño yo.

Después por la noche me puse a mirar el libro que ella me regaló y me dedicó, una dedicatoria especial: "Para mi gran amigo ******* frente al Palau de la música" Ya no se que pensar sobre esa dedicatoria, ¿lo sentía así en ese momento y luego todo cambió? ¿se estaba riendo de mi? ¿era sólo un juego? No lo se, pienso que lo mejor es que le devuelva este libro, ya no se si tienen sentido esas palabras...

Ojalá algún día se de cuenta de lo mucho que la quiero y al menos quiera saber de mí y me llame al menos, en fin, no hago otra cosa que soñar en vez de centrarme en la realidad...

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